El anacardo posee una curiosa peculiaridad, ya que produce el fruto fresco y el fruto seco a un mismo tiempo. El consumo del fruto fresco ha sido prácticamente despreciado al gozar el fruto seco de tanta aceptación e interés comercial. Como cualquier fruto seco, dada su completa composición, es ideal tomarlo como complemento de una comida ligera o incluso como una merienda.
