Hasta el siglo XVI solo se producía té verde, pero el crecimiento del mercado obligó a los productores a investigar nuevos métodos de conservación para evitar que éste perdiese sus cualidades durante su almacenamiento. De este modo descubrieron que si lo secaban, lo dejaban fermentar y luego lo horneaban para evitar su descomposición, el té se conservaba en óptimas condiciones durante mucho más tiempo. Es así como surgió el té negro. Tiene acción antioxidante que protegen al organismo frente a la acción nociva de los radicales libres. Té negro fermentado, cultivado en Sri Lanka, es el más conocido o clásico de los tes en nuestro país, las zonas productoras son varias aunque las más conocidas son Uva, Dinbulla Y Nuwara Eliya. En general son tes de aroma muy perfumado, color dorado y sabor suave.Excelente calidad de hojas de té de hebra larga, suave pero con cuerpo.
